DOI: https://doi.org/10.23857/fipcaec.v5i5.347
La identidad cultural de los manabitas, representada en monumentos y esculturas, ubicados en los espacios p�blicos de una ciudad
The cultural identity of the manabitas, represented in monuments and sculptures, located in the public spaces of a city
A identidade cultural dos manabitas, representada em monumentos e esculturas, localizados nos espa�os p�blicos de uma cidade
Leonardo Moreira-Delgado 1
leomodel3@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-3493-1976
Correspondencia: leomodel3@gmail.com
* Recepci�n: 27/07/ 2020��� * Aceptaci�n: 30/08/ 2020�� *Publicaci�n: 28/09/ 2020
1. Diploma Superior en Educacion Universitaria por Competencias, Doctor en Ciencias Pedagogicas, Especialista en Teoria y Metodologia de la Comunicaci�n, Licenciado en Ciencias de la Comunicacion Social, Profesor de la Facultad de Comunicaci�n y ex Vicerrector de la Universidad Laica Eeloy Alfaro de Manab�, Manta, Ecuador.
Resumen������
Esta propuesta de investigaci�n determina en qu� medida los monumentos y esculturas, ubicados en los espacios p�blicos de la ciudad Manta, provincia de Manab�, se ve representada la identidad cultural de sus habitantes.
En la vida cotidiana de esta ciudad puerto ecuatoriano, ubicado a orillas del pac�fico, uno de los lugares de encuentros y de relaciones entre el poder pol�tico y la ciudadan�a, se expresan en las calles, las plazas, los parques, debido a que existen diversidades de espacios simb�licos y sociales.
Esta realidad requiere ser analizada con un enfoque hist�rico, ya que su bien patrimonial, puede considerarse significativo en la vida de la urbe, no s�lo por tener valores civiles o art�sticos notables, sino tambi�n por expresar ideas de reivindicaci�n social para su poblaci�n.
Este dise�o metodol�gico, responde a un diagn�stico de caracter�sticas cualitativas y cuantitativas, descrita mediante la observaci�n y constataci�n f�sica y conceptual del objeto de estudio, a fin de contribuir con resultados anal�ticos, elevar la conciencia c�vica y el respeto de los volares hist�ricos de esta poblaci�n. �
Palabras claves: Monumento; espacios p�blicos; cultura; identidad; representaci�n social.
Abstract
This research proposal determines the extent to which the monuments and sculptures, located in the public spaces of the city of Manta, province of Manab�, represent the cultural identity of its inhabitants.
In the daily life of this Ecuadorian port city, located on the shores of the Pacific, one of the meeting places and relationships between political power and citizenship, are expressed in the streets, squares, parks, because there are diversities of symbolic and social spaces.
This reality needs to be analyzed with a historical focus, since its patrimonial asset can be considered significant in the life of the city, not only because it has remarkable civil or artistic values, but also for expressing ideas of social demand for its population.
This methodological design responds to a diagnosis of qualitative and quantitative characteristics, described by observation and physical and conceptual verification of the object of study, in order to contribute with analytical results, raise civic awareness and respect the historical volares of this population.
Keywords: Monument; Public spaces; culture; identity; social representation.
Resumo�����������������������������������������
Esta proposta de pesquisa determina em que medida os monumentos e esculturas, localizados em espa�os p�blicos da cidade de Manta, prov�ncia de Manab�, s�o representados pela identidade cultural de seus habitantes.
No cotidiano desta cidade portu�ria equatoriana, situada na orla do Pac�fico, um dos lugares de encontros e rela��es entre o poder pol�tico e a cidadania, elas se expressam nas ruas, pra�as e parques, pela diversidade. espa�os simb�licos e sociais.
Esta realidade necessita ser analisada com um enfoque hist�rico, visto que o seu patrim�nio pode ser considerado significativo na vida da cidade, n�o s� por possuir valores civis ou art�sticos marcantes, mas tamb�m por expressar ideias de demanda social para sua popula��o.
Este desenho metodol�gico responde a um diagn�stico de caracter�sticas qualitativas e quantitativas, descritas atrav�s da observa��o e verifica��o f�sica e conceitual do objeto de estudo, de forma a contribuir com resultados anal�ticos, sensibilizar a cidadania e respeitar as quest�es hist�ricas desta popula��o. .
Palavras-chave: Monument; Espa�os p�blicos; cultura; identidade; representa��o social.
Introducci�n
La �Cultura e identidad de los manabitas como representaci�n a trav�s de los monumentos y esculturas ubicados en los espacios p�blicos de Manta�, trata de determinar si los monumentos y esculturas ubicados en los espacios p�blicos del cant�n Manta, representan, y en qu� medida (cuantitativa y cualitativamente) la identidad cultural de los manabitas, para generar un sentido de pertenencia en su poblaci�n.
El escenario donde se realiz� este trabajo es la ciudad de Manta, ubicada en la Rep�blica de Ecuador, pertenece como uno de los 22 cantones a la provincia de Manab�, desde su fundaci�n el 2 de marzo de 1534, y cantonizaci�n el 4 de noviembre de 1922.� Tiene una extensi�n de 309 km� y sus l�mites son: Al norte y oeste con el Oc�ano Pac�fico, al sur con el cant�n Montecristi y al este con los cantones Montecristi y Jaramij�. Su poblaci�n es de 241. 428 habitantes, seg�n el �ltimo censo del INEC al a�o 2010.
Mediante un croquis, previamente dise�ado, teniendo como fuente de informaci�n primaria la geograf�a urbana de Manta, se determinaron las �reas donde est�n ubicados los monumentos en relaci�n al espacio p�blico. Las m�s comunes son redondeles, parterres, portales, pasos peatonales, plazas y parques, lugares de exhibici�n de esculturas y monumentos.
Luego de la planificaci�n� de este trabajo, en funci�n de la referencia bibliogr�fica, fuente de medios de comunicaci�n y testimonios de ciudadanos, se� empez� in situ, ubicando la direcci�n exacta de los lugares, tomando fotos e im�genes, luego de observar el estado f�sico en que se encontraban; despu�s se visitaron� bibliotecas, departamentos municipales, dependencias en algunas instituciones, a los descendientes y� herederos de los personajes, para conocer los antecedentes hist�ricos y, de esta manera, contar con los suficientes elementos de la investigaci�n.
Esta investigaci�n empez� con un estudio tipo exploratorio descriptivo y encontr� que no se ha realizado investigaciones en torno a los monumentos y esculturas, ubicados en los espacios p�blicos, como representaci�n cultural de la identidad.
El objetivo general fue determinar si los monumentos y esculturas ubicados en los espacios p�blicos del cant�n Manta, representan la identidad cultural de los manabitas, y en qu� medida, para generar un sentido de pertenencia, orgullo y dignidad de su poblaci�n.
La hip�tesis general, gu�a de esta investigaci�n fue �Representan la identidad cultural de los manabitas, los monumentos y esculturas ubicados en los espacios p�blicos del cant�n Manta?�.
Definida la metodolog�a, se procedi� a planificar el trabajo de campo, mediante las t�cnicas de observaci�n y entrevista, se codificaron y decodificaron las expresiones y representaciones de los objetos de estudio. Es decir, los monumentos, sus referencias y significados.
Para ello, se elaboraron matrices de elementos y enunciados que determinaron el objeto de estudio: los monumentos (cuantitativo) y las concepciones identificadas con la identidad cultural de los manabitas (cualitativos), para aplicar el an�lisis referencial entre la representaci�n de los monumentos (representaci�n) y la idea cultural de identidad (expresi�n).
El modelo que fundamenta epistemol�gicamente esta investigaci�n se inscribe dentro de la teor�a funcionalista de la comunicaci�n, porque caracteriza un enfoque empirista, que preconiza las ventajas del trabajo de campo, ya que �su sistema social no puede ser analizado desde un punto de vista est�tico, sino que tambi�n debe encontrarse su funci�n, para su estudio din�mico�.
Esta teor�a est� asociada al pensamiento de �mile Durkheim (1895) y, m�s recientemente, a Talcott Parsons. �El funcionalismo es una teor�a sociol�gica, que pretende explicar los fen�menos sociales por la funci�n que ejercen las instituciones en la sociedad�. En este caso, la funci�n de los monumentos dentro de la sociedad mantense utiliza para su comprensi�n, los elementos que forman parte de las caracter�sticas de los objetos de estudio.
Amparados en esta premisa, para efecto de sustentar y demostrar los resultados epistemol�gicos de este trabajo, hemos tomado �El modelo dial�ctico de la comunicaci�n�, de Martin Serrano (1997). El modelo establece los fundamentos epistemol�gicos, de que �a toda representaci�n corresponde una expresi�n y a cada expresi�n corresponde una representaci�n, de acuerdo a los modelos culturales de cada comunidad�.
Partiendo de esta teor�a, el modelo es adaptable a los sistemas de comunicaci�n, sistema de referencia y sistema social, teniendo como eje transversal la mediaci�n cultural, en cuyo an�lisis cuantitativo y cualitativo, describe los objetos de estudio, mediante los elementos funcionales: representaci�n/expresi�n, bajo las siguientes concepciones:
Sistema de Comunicaci�n (SC): Constituye las caracter�sticas expresadas por los objetos de estudios, para el respectivo an�lisis cuantitativo y cualitativo.
Sistema de referencia (SR): Constituye el significado cultural de la identidad manabita en su imaginario colectivo.
Sistema Social (SS): Constituye la representaci�n hist�rica y el valor tradicional de los monumentos para la sociedad mantense.
El sistema de comunicaci�n (sc) comprende el objeto de estudio, constituyen los monumentos; el sistema de referencia (sr) se refiere al significado de la identidad cultural manabita y el sistema social (ss) a la representaci�n hist�rica y el valor tradicional de los monumentos.
Mediaci�n cultural (MC): Constituye el eje transversal del conjunto de elementos y rasgos antropol�gicos y culturales que definen la identidad, las tradiciones, los valores, la idiosincrasia y las creencias, que fundamentan los sentimientos para generar un sentido de pertenencia, orgullo y dignidad de la poblaci�n manabita. De este modo queda claro en qu� sentido la cultura es la fuente de la identidad. Esta identidad cultural, constituida en identidad social, implica una "toma de conciencia" del ser y deber ser manabita, descritas y expuestas en los tres componentes del modelo (SC, SR, SS).
Para determinar cu�les son los monumentos objeto del universo de estudio, qu� representa el gentilicio manabita, hubo de definir cu�l es el perfil m�s fidedigno que corresponde a la identidad de los manabitas, en funci�n de las aportaciones te�ricas y estudios antropol�gicos realizados por varios autores. En uno de los cap�tulos se expone bajo qu� concepci�n de identidad partimos para conocer en qu� medida los monumentos representan la identidad cultural de los manabitas.
Las caracter�sticas hist�ricas de la ciudad de Manta, como de tantas otras, se va construyendo en espacios p�blicos. Las relaciones entre los habitantes; y, entre el poder y la ciudadan�a, se materializan y se expresan en sus acciones sociales y culturales, que se cultivan en las calles, las plazas, los parques y los lugares de encuentro ciudadano.
Para una mejor comprensi�n los monumentos se clasificaron en: Personajes, Tem�ticos, C�vicos, Simb�licos, Objetuales, Religiosos, Institucionales y Animales: Los tipos de esculturas que identifican a los monumentos son: Bustos, Estatuas, Efigies, Obeliscos, Pedestales. Los materiales y t�cnicas tradicionales, que frecuentemente se encontraron en los monumentos y esculturas fueron en: Arcilla, piedra, m�rmol, arenisca, alabastro, granito, hierro, soldadura el�ctrica y aut�gena, pl�sticos, acero, concreto y madera.
Si tenemos en cuenta que, un importante sector de la poblaci�n carece de informaci�n, por ignorancia y/o por carecer de promoci�n en esta tem�tica, este trabajo tambi�n aportar� con una funci�n did�ctica y pedag�gica. De la misma manera, como gu�a tur�stica permitir� la difusi�n de monumentos y esculturas, con la exhibici�n de las im�genes est�ticas, ornamentales y simbolog�a que representan el arte y t�cnica patrimonial.
De los 40 monumentos y obras escult�ricas que existen en Manta y constituyen el universo de estudio, determin� que solo 14 representan la identidad cultural de los manabitas, lo cual significa aproximadamente el 33%, considerando que se identifican mediante su est�tica, atuendos y simbolismo con los elementos y caracter�sticas de la forma de ser, de trabajar, de recreaci�n, esparcimiento cultural, manera de comportamiento social y cultural y del pensamiento de los habitantes manabitas, sobre su entorno y raz�n de ser en esta vida.
Diagn�stico hist�rico y cultural del objeto de estudio
Haciendo referencia al Diccionario Ilustrado de la Lengua Espa�ola ARISTOS, este define el t�rmino �Monumento�, como: �obra escult�rica o arquitect�nica conmemorativa. Objeto o documento de utilidad hist�rica. Sepulcro, sarc�fago y especialmente el t�mulo o altar que el Jueves Santo se forma en las iglesias�. La palabra monumento se deriva del vocablo latino monumentum, sustantivo neutro cuyo significado es mostrar, ense�ar y tambi�n recordar. Tanto en las lenguas modernas como en el lat�n, la palabra significa: todo lo que recuerda algo, lo que perpet�a un recuerdo. Objeto o documento de utilidad para la historia y la memoria colectiva.
Herrera (2004) afirma que: �La importancia de los monumentos, �conos de referencia de hechos, que contribuyeron a formar la actual sociedad, son iconos de imaginarios colectivos, por lo tanto, son agentes en la construcci�n de la nacionalidad. Recuerdos que se convierten en ense�anzas constantes para nuevas generaciones de ciudadanos�.(p.11)
Riegl (1987) se�ala: �El monumento, en sentido primitivo, obra realizada por la mano humana y creadas con el fin espec�fico de mantener haza�as o destinos individuales (o conjunto de estos), siempre vivos en la conciencia venidera.�.(p.23). Adem�s, Riegl (1987) agrega a su concepto: �Obra de arte humana apreciable por el tacto, la vista o el o�do que muestra un valor art�stico y monumento hist�rico es todo y cada una de las obras que poseen un valor hist�rico (�). Valor hist�rico es todo lo que ha existido y ya no existe��.(p.23).
Estamos hablando en este caso de una escultura �urbana�, porque se encuentran en la calle y no en un espacio cerrado.� Tambi�n denominada �ornamental�, por su car�cter de adorno en el medio urbano e igualmente �p�blica� por su accesibilidad a todo tipo de p�blico que se encuentra con ella y no restringida a un �mbito privado. Esta denominaci�n gu�a el concepto de escultura urbana, para englobar a todas aquellas tallas, bustos o monumentos que encontramos en calles, avenidas, parques o plazas de la ciudad de Manta, y adornan a la misma.
En resumen, se alega que los monumentos son historias que permanecen en el presente, pero forman parte del pasado. Una forma de reproducci�n simb�lica. Personajes o hechos distinguidos y significativos, se materializan con el fin de perenniza en la ciudad, para los ciudadanos y las pr�ximas generaciones.
Inventario descriptivo del campo de estudios
El resultado del inventario del universo de estudio encontrado en Manta corresponde a cuarenta monumentos. Para efecto de la comprensi�n y orientaci�n de este trabajo, lo hemos agrupado de acuerdo a la siguiente clasificaci�n: Personajes, Tem�ticos, Simb�licos, Objetuales y Animales.
Existen veinticuatro monumentos dedicados a alg�n personaje y nombre de trascendencia para Manta. Luego tenemos cinco monumentos a los objetos materiales de uso p�blico. Seguidamente existen seis monumentos que representan el simbolismo, cinco que se refieren a temas de mucho significado para el pueblo, y finalmente uno dedicado a la nobleza del animal.
Giusti (2002) se refiere a los monumentos como: �Las esculturas urbanas, son testimonios culturales que se ofrecen de manera simult�nea y de forma involuntaria y autom�tica a las masas (�). y permiten que su enorme potencial comunicativo llegue a los ciudadanos de forma generalizada�.(p�rr.7).
Los tipos de esculturas que se identificaron fueron: Bustos, Estatuas, Efigies, Obeliscos, Pedestales. Los materiales y t�cnicas tradicionales que m�s se usan y frecuentemente se encontraron en los monumentos y esculturas son en: Arcilla, piedra, m�rmol, arenisca, alabastro, granito, hierro, soldadura el�ctrica y aut�gena, pl�sticos, acero, concreto y madera.
Cabe indicar que antes del 16 de abril del a�o 2016, d�a en que un terremoto afecto la infraestructura urbana de Manta, especialmente en la denominada �Zona Cero�, en la parroquia Tarqui, exist�an algunos monumentos que por secuela de este fen�meno natural est�n en reparaci�n, en mantenimiento y otros por ser reubicados.�
Los monumentos que tenemos en Manta y que representan a personajes hist�ricos, son en el campo c�vico, pol�tico, po�tico literario, art�sticos, educadores, period�sticos, comerciales, industriales, religioso, sociales, familiares, h�roes militares, etc.
Materiales y t�cnicas utilizadas
Entre los materiales m�s usados en la construcci�n de los monumentos en Manta, tenemos: Arcilla, piedra, hierro, madera y concreto.
PORCENTAJES: Bustos=13; Estatuas= 19; Efigies= 2; Obeliscos= 2; Pedestales= 7 y Esculturas= 7.
Los monumentos que representan a personajes hist�ricos, en el campo c�vico, pol�tico, po�tico literario, art�stico, educadores, period�stico, comerciales, industriales, religioso, sociales, familiares, h�roes militares.
Estructura metodol�gica del proceso de investigaci�n
Esta investigaci�n empez� con un estudio tipo exploratorio. Hern�ndez & Fern�ndez & Baptista (2006) afirma que: �Los estudios exploratorios son como realizar un viaje a un sitio desconocido�.(p.101). De acuerdo a la revisi�n de literatura preliminar, se encontr� que no se ha realizado investigaciones en torno a los monumentos y esculturas, ubicados en los espacios p�blicos, como representaci�n cultural de la identidad.
Hern�ndez & Fern�ndez & Baptista (2006) afirma que: �Los estudios exploratorios se realizan cuando el objetivo es examinar un tema o problema de investigaci�n poco estudiado (�)... si deseamos indagar temas y �reas desde nuevas perspectivas�.(p.100).
Luego de identificar los elementos, actores y contenidos, que intervienen en el proceso, el estudio cambi� la mirada explorativa a tipo descriptiva. Hern�ndez, et �l (2006) se�ala: �Los estudios descriptivos sirven para analizar c�mo es, y c�mo se manifiesta un fen�meno y sus componentes�.(p.166)
��Los estudios descriptivos buscan especificar las propiedades, caracter�sticas, y los perfiles de los monumentos�, a fin de determinar si la identidad plena de llamarse "manabita", de un estado de �nimo, de un sentimiento del "yo�, fue transform�ndose en un s�mbolo de identidad personal, en una conciencia sociocultural, en una experiencia comunicativa, o es un auto reconocimiento del "ser" y del "deber ser" del habitante de la provincia de Manab�.
Los datos obtenidos fueron analizados, sistematizados y confrontado, con la finalidad de describir las caracter�sticas generales de los monumentos y a la vez generar conclusiones generales. Hern�ndez (2006) se�ala que: �El enfoque cualitativo utiliza la recolecci�n de datos sin medici�n num�rica para descubrir o afinar preguntas de investigaci�n en el proceso de investigaci�n�.(p.8)..
Se considera que el enfoque de este estudio es netamente de car�cter cualitativo y cuantitativo, por el tipo de informaci�n que se recolect�. Las fuentes de los datos obtenidos fueron mediante entrevistas a historiadores, funcionarios p�blicos y familiares descendientes de los personajes. Hern�ndez, (2006) se�ala que: �Las investigaciones cualitativas se fundamentan m�s en un proceso inductivo (explorar y describir y luego generar perspectivas te�ricas). Van de lo general a lo particular� (p.8).
Fundamentaci�n del modelo representaci�n de identidad
La construcci�n de identidades es �un fen�meno que surge de la dial�ctica entre el individuo y la sociedad�. (Berger, p. l. y Luckman, T. 1988). Las identidades se construyen a trav�s de un proceso de individualizaci�n por los propios actores para los que son fuentes de sentido y aunque se puedan originar en las instituciones dominantes, s�lo lo son si los actores sociales las interiorizan y sobre esto �ltimo construyen su sentido.
Amparados en esta premisa, para efecto de sustentar y demostrar los resultados epistemol�gicos de este trabajo, hemos tomado �El modelo dial�ctico de la comunicaci�n�, de Martin Serrano, (1997).
El modelo establece los fundamentos epistemol�gicos, de que �a toda representaci�n corresponde una expresi�n y a cada expresi�n corresponde una representaci�n, de acuerdo con los modelos culturales de cada comunidad�, en funci�n de las categor�as te�ricas y anal�ticas previamente establecidas, la condici�n de la cultura, de las identidades sociales y de la memoria en las franjas fronterizas de la raz�n.
Siendo el an�lisis interpretativo en dos v�as (expresi�n-comunicaci�n/comunicaci�n-expresi�n), los monumentos, como figuras est�ticas y ornamentales, se constituyen en el objeto de estudio de lo que representan y su significado hist�rico y cultural en lo que expresan. Y de otro lado, tambi�n los monumentos a la vez se constituyen en expresi�n de figuras est�ticas y ornamentales y as� representan el significado hist�rico y cultural.
Para la aplicaci�n de este, se realiza sobre el objeto de estudio, la codificaci�n y decodificaci�n sobre las expresiones y representaciones, es decir sobre los monumentos y sus significados, referenciadas mediante la observaci�n in situ preparada para la adquisici�n de los resultados espec�ficos.
En la teor�a de la comunicaci�n, el c�digo es el elemento integrante de un sistema comunicativo, que le da forma o que cifra al mensaje que pretende ser transmitido.� La Codificaci�n es un sistema mediante el cual nos ayuda a interpretar los signos.
Se codificaron a los monumentos por sus caracter�sticas est�ticas y ornamentales predeterminadas y se descodificaron por su representaci�n y significado hist�rico y cultural, transformando las im�genes visuales en entidades conceptuales.
El autor expone este modelo de la siguiente manera: los sistemas comunicativos (SC) en los que participan seres humanos, est�n abiertos al sistema social (SS) adem�s de estarlo al sistema de referencia (SR). Esta interdependencia (SC, SR, SS) es un criterio espec�fico para plantear los estudios sociales de la comunicaci�n.
En este caso, el sistema de comunicaci�n (SC) comprende el objeto de estudio, que constituyen los monumentos; el sistema de referencia (SR) se refiere al significado de la identidad cultural manabita y el sistema social (SS) a la representaci�n hist�rica y el valor tradicional de los monumentos.
Se describe esta condici�n, no en t�rminos de una supuesta "hibridaci�n cultural", sino de la presencia e interacci�n entre actores sociales, portadores de culturas de diferente origen; no en t�rminos de "desterritorializaci�n", sino de "multiterritorialidad". Se concluye afirmando que las franjas fronterizas, lejos de ser el lugar de la desmemoria y del olvido, es el lugar de la reactivaci�n permanente de las memorias fuertes y de la lucha contra el olvido de los or�genes.
El modelo dial�ctico de la comunicaci�n, que ha creado Manuel Mart�n Serrano, relaciona el campo de los estudios sociales de la comunicaci�n, tanto con el universo de las representaciones del mundo, como de las pr�cticas culturales, sin caer ni en el determinismo ni en el idealismo. Se concluye afirmando que las franjas fronterizas, lejos de ser el lugar de la desmemoria y del olvido, es el lugar de la reactivaci�n permanente de las memorias fuertes y de la lucha contra el olvido de los or�genes.
Para ello, se elabor� un repertorio de elementos y enunciados, que determin� el objeto de estudio: los monumentos (cuantitativo) y las concepciones identificadas con la identidad cultural de los manabitas (cualitativos), para aplicar el an�lisis referencial entre la representaci�n de los monumentos (representaci�n) y la idea cultural de identidad (expresi�n).
Desde este punto de vista, esta propuesta da cuenta de las relaciones existentes entre los respectivos componentes de cada sistema, cuyos elementos, caracter�sticas y requisitos, har� posible comprender el funcionamiento epistemol�gico de los mismos, teniendo como eje transversal y mediaci�n social la cultura.
Representaci�n gr�fica del modelo espistemol�gico
Gr�fica
1: Modelo
espistemol�gico
Constan los tres sistemas, con los mismos niveles y pesos epistemol�gicos, relacionados entre s� y mediado por la cultura, como eje transversal y fuente de la identidad manabita.
Como todo planteamiento dial�ctico, este se caracteriza por determinadas preocupaciones te�ricas y praxeol�gicas: �Intenta dar cuenta de las relaciones que se establecen entre las bases materiales, que hacen posible la comunicaci�n (infraestructura), la organizaci�n de esas bases materiales reflejo de la organizaci�n social que se sirve de ellas (estructura) y el modelo cultural, axiol�gico e ideol�gico que se articula con ella (supraestructura)�
Teor�a y proceso investigativo, sobre la acci�n pr�ctica, son los dos sentidos m�s usados alrededor del concepto praxeolog�a. �En todo caso, la praxeolog�a supone siempre un proceso de reflexividad y es una metodolog�a que busca estudiar la estructura l�gica de la acci�n humana (praxis), teniendo como resultado un an�lisis emp�rico y un discurso cr�tico�.
B�sicamente, podr�amos decir que el proceso de comprensi�n consiste en aislar, identificar y unir de forma coherente unos datos externos, con los datos de que disponemos. En este caso, se trata de la tem�tica que nos ocupa: observado, interpretando, organizando y valorando, de manera sistem�tica.
Entendemos por creaci�n mental, un proceso por el que, partiendo de ciertos datos aportados por una imagen, el perceptor crea su propio mensaje de acuerdo a su nivel cultural de entendimiento. Para ello es necesario dar un significado a los datos que recibimos, la diferencia estribar� en los medios y los datos que tendremos que manipular para poder llegar a lo m�s objetivo.
Mart�n Serrano se�ala que, como conclusi�n de estos an�lisis, la comunicaci�n aporta datos de referencia para que se susciten representaciones generales (acci�nales, cognitivas o intencionales); esas representaciones, para que sean eficaces a la hora de identificar los objetos de referencia y de pautar la interacci�n entre los agentes, tienen que ser completas; es decir, deben de contener un modelo dotado de sentido.
Cuando la comunicaci�n no aporta los datos suficientes, para actualizar un modelo o para crearlo, o cuando no permite que se le asigne una organizaci�n a los datos, otras fuentes de informaci�n no comunicativas (obtenidas del conocimiento previo, de la reflexi�n, de la observaci�n o de la acci�n) vienen a aportar, con error o acierto, los elementos necesarios para que el modelo de representaci�n sea efectivo.
Teor�a en la cual se inscribe esta investigaci�n y el modelo epistemol�gico
El modelo que fundamenta epistemol�gicamente esta investigaci�n, se inscribe dentro de la teor�a funcionalista de la comunicaci�n, porque caracteriza un enfoque empirista, que preconiza las ventajas del trabajo de campo. �Su sistema social no puede ser analizado desde un punto de vista est�tico, sino que tambi�n debe encontrarse su funci�n, para su estudio din�mico. Llegando as� a un an�lisis estructural-funcional�.
Esta teor�a est� asociada a �mile Durkheim y, m�s recientemente, a Talcott Parsons. El funcionalismo es una teor�a sociol�gica, que pretende explicar los fen�menos sociales por la funci�n que ejercen las instituciones en la sociedad. En este caso la funci�n de los monumentos dentro de la sociedad mantense, utilizando para su comprensi�n los elementos que forman parte de las caracter�sticas de los objetos de estudios.
El Funcionalismo considera la vida mental y el comportamiento en t�rminos de adaptaci�n activa al ambiente por parte de la persona. Es decir, �si un cambio social particular promueve un equilibrio armonioso, se considera funcional; si rompe el equilibrio, es disfuncional; y si no tiene efectos, es no funcional�.
Partiendo de esta teor�a, el modelo funciona mediante los elementos de comunicaci�n, de referencia y social, en cuyo an�lisis cuantitativo y cualitativo, describe los objetos de estudio mediante los elementos funcionales: representaci�n/expresi�n.
La teor�a funcionalista se enfoca al estudio de los efectos de los medios, �tomando como base a sus principales autores y destacando de sus teor�as los elementos que ayuden a comprender los medios, con relaci�n a la sociedad, tanto desde su punto de vista individual como global�.
Lo que caracteriza al funcionalismo es que, para encontrar constantes en todas las sociedades y elaborar un conjunto de leyes generales que le den una teor�a cient�fica o un conjunto interrelacionado de leyes, elabora una serie de problemas funcionales comunes a toda sociedad, con el supuesto que bajo la apariencia de una gran diversidad de conductas, se ocultan los mismos problemas humanos.
Proceso metodol�gico que da cuenta el modelo
Con el marco de las concepciones determinadas, los datos obtenidos fueron analizados, evaluados y sistematizados (expresi�n y representaci�n / representaci�n y expresi�n), con la finalidad de describir las caracter�sticas de los monumentos, en comparaci�n con las concepciones de la identidad cultural del manabita.
El proceso de investigaci�n prosigui�, con la observaci�n de las caracter�sticas generales de los monumentos, paralelamente se realizaban las entrevistas a ciudadanos, previamente focalizados, para recoger sus testimonios e ir construyendo y definiendo la redacci�n� y contenido literario de este trabajo.
Para ello se elabor� un repertorio de elementos y enunciados, que determin� el objeto de estudio (cuantitativo) y las concepciones identificadas con la identidad cultural de los manabitas (cualitativos), para aplicar el an�lisis descriptivo referencial entre la representaci�n de los monumentos y la expresi�n de la identidad.
En esta l�nea, el presente trabajo busc� profundizar, en la comprensi�n de los elementos y caracter�sticas de los monumentos, en las construcciones simb�licas de los personajes, con el objeto de determinar cu�les de ellos inciden en la construcci�n de su estructura identitaria y de su percepci�n est�tica. Utilizando un enfoque cualitativo, se privilegi� el an�lisis de testimonios verbales y escritos y de capturas fotogr�ficas, para acceder a la significaci�n que los sujetos hacen de su entorno objetivo y subjetivo.
La aplicaci�n de esta metodolog�a dio como resultado la identificaci�n tanto de elementos variables como funcionales, asociados a la identidad y la identificaci�n de una percepci�n del perfil del habitante manabita, significada por parte de los ciudadanos sobre su vida cultural, social y pol�tica.
Representaci�n de los elementos y las concepciones del modelo
Sistema de Comunicaci�n (SC): Constituye las caracter�sticas expresadas por los objetos de estudios, para el respectivo an�lisis cuantitativo y cualitativo.
Giusti (2002) se refiere a los monumentos como: �Las esculturas urbanas, son testimonios culturales que se ofrecen de manera simult�nea y de forma involuntaria y autom�tica a las masas (�). y permiten que su enorme potencial comunicativo llegue a los ciudadanos de forma generalizada�.(p�rr.7).
Sistema de referencia (SR): Constituye el significado cultural de la identidad manabita en su imaginario colectivo.
Al decir de Mart�n Serrano, en su obra �Epistemolog�a y an�lisis de la referencia�, la representaci�n, en el campo de la comunicaci�n, �act�a organizando un conjunto de datos de referencia, proporcionados por el producto comunicativo, en un modelo que posee alg�n sentido para el usuario de esa representaci�n y pueden diferenciarse seg�n su uso�.
Sistema Social (SS): Constituye la representaci�n hist�rica y el valor tradicional de los monumentos para la sociedad mantense.
Esta identidad cultural constituida en identidad social implica una "toma de conciencia" del ser y deber ser manabita. Estamos ante un "hecho objetivo" y demostrable. Para Andrea Minaguano (2014), antrop�loga del INPC, la identidad del manabita es f�cil de reconocer, ya que la distinguen como una cultura llamativa, un pueblo fuerte y de muchas tradiciones.��
Mediaci�n cultural (MC): Constituye el eje transversal del conjunto de elementos y rasgos antropol�gicos y culturales,� que definen la identidad, las tradiciones, los valores, la idiosincrasia y las creencias, que fundamentan los sentimientos, para generar un sentido de pertenencia, orgullo y dignidad de la poblaci�n manabita.
Gr�fica
2:
Identidad Manabita
El manabita tiene su propia identidad
En esta urdimbre regional, objetivamente, las caracter�sticas del entorno geogr�fico influyen para que el manabita tenga su propio modo de ser, producir y sentir. Las caracter�sticas propias del manabita de ser libres, insurgentes, trabajadores y generosos, les viene desde sus ancestros.
De mis experiencias y observaciones, se�ala Josel�as S�nchez, �a lo largo de varios a�os recorriendo Manab�, he sacado algunas conclusiones que justifican las diversidades locales siendo al mismo tiempo, fuente y fortaleza del modo de ser y del modo de pensar del habitante provincial. Este arraigo, esta querencia, este modo de pensar, de sentir y de obrar como manabita, a lo largo del tiempo en este espacio geogr�fico ha ido configurado esta identidad cultural y esta ideolog�a manabita�.
� El manabita de la zona sur contin�a manteniendo los rasgos �tnicos caracter�sticos de sus ascendientes de los pueblos abor�genes, quienes �declararon ser hombres libres y no querer cautivarse, y no pagar�an tributos, aunque les corten el pescuezo, porque el Rey les hab�a dado su libertad.�
� El manabita de la zona central, de mediana estatura, piel clara con matices de amarillo, m�s comunicativo y menos introvertido aprovech� la presencia de sus pocos r�os para explotar la tierra con sembr�os de ciclo corto en propiedades peque�as manteniendo una econom�a familiar que durante muchos a�os aport� poco al mercado de consumo.
� El manabita de la zona norte, de mayor estatura que los dos anteriores es m�s robusto y extrovertido. Se identifica con la vastedad de sus campos donde abunda el agua y el pasto que alientan la ganader�a y la agricultura para el gran mercado como las frutas, cacao y pl�tano.
� Rasgos propios del mulato se encuentran en el manabita de la costa norte, migrador permanente, alegre y trabajador; su actividad econ�mica la comparte entre la agricultura y la pesca. Por naturaleza mantiene sus principios de libertad y autonom�a, cualidades demostradas a lo largo de la historia manabita.
� Una relaci�n profunda con la naturaleza que se expresa en su amor por la tierra, las plantas, las flores, los animales. Se percibe, incluso en las migraciones, dado que el campesino manabita cuando emigra busca el campo y ejerce all� su arraigo nativo trabajando la tierra con el mismo �mpetu de su montuvismo manabita.
� Una relaci�n solidaria con los dem�s, condici�n que siente y vive en todas las instancias de su vida: familia, fiestas, juegos, vecinos. En el manabita migrante es notoria esta actitud que, en el entorno local se subyace en lo cotidiano.
� Honesto y por correlaci�n amante de la paz, trabajador y libre, cualidades impl�citas en su naturaleza humana aprehendidas del entorno campesino � costero y familiar.
� Al considerarse libre ha configurado un alto concepto de su dignidad personal que vincula estrechamente con su terru�o desde donde converge su �querencia� por la tierra y la familia donde la madre y luego la mujer ocupan un lugar preferencial.
� Pero, por oposici�n, sus tragedias son el resultado de esta confrontaci�n. La tierra: �querencia� y econom�a; la mujer: dignidad y familia son los principales de su justicia por propia mano y/o de la venganza que se hereda como patrimonio de padres a hijos.
� La mujer, muy femenina y agraciada, comparte su buen gusto en el vestir con su esp�ritu de trabajo. Es un culto al hogar y a la familia.
� La familia manabita, unida e �ntegra es casi siempre numerosa y re�ne, como ninguna otra en el pa�s, a abuelos, c�nyuges de sus hijos y a veces hasta comparte la casa familiar con ni�os de otras familias de escasos recursos.
� Un culto especial por los antepasados que se refleja en sus velorios y apegos profundos a cementerios, que se mediatiza en recuerdos como patrimonios de familia que van trasmiti�ndose de generaci�n en generaci�n para mantener la tradici�n y la identificaci�n familiar.
� Cat�lico en su mayor�a comparte su religiosidad con el sincretismo de sus celebraciones festivas como las de San Pedro y San Pablo, las fiestas patronales de recintos, parroquias y cabeceras cantones, los chigualos, etc.
� Se califica como de pensamiento liberal para identificarse con su h�roe manabita Eloy Alfaro y as� mantiene su car�cter de ser libre, insurgente y trabajador como caracter�sticas sociol�gicas de su propio modo de ser.
La diversidad del manabita es otro poderoso argumento de su identidad regional porque en ella encuentra la raz�n de su propio modo de ser.
Vinculados poderosamente con su h�bitat, recinto, parroquia o cant�n por ser la tierra de la �querencia�, de la familia, del nacimiento, del amor y de muerte, el manabita crea su primera identidad: Familia-tierra.
La familia tiene pasado, recursos, apellidos, tierra; la tierra tiene historia. Familia y tierra van generando esa �querencia�, �nica y especial que se trasluce en mitos, leyendas, historias e identificaciones.
� Eminentemente localista, identifica su arraigo con la tierra de su heredad de manera tal que, en el interior de su territorio la fortaleza de su identidad es cantonal para diferenciarse de los otros, aunque al salir de la provincia, se enorgullezca e identifique como manabita.
Resultados de la representaci�n de la identidad manabita
En este cap�tulo exponemos bajo qu� concepci�n de identidad, es que vamos a partir para conocer en qu� medida los monumentos representan la identidad cultural de los manabitas. Se estableci� un perfil de las caracter�sticas e identidad de la personalidad aut�ctona del manabita, en funci�n de las aportaciones te�ricas y estudios antropol�gicos y culturales, realizados por varios autores, entre los que se destacan Josel�as S�nchez, Dario Moreira, Andrea Minaguano, Guy Rocher y Jaime Ficher.
En una primera aproximaci�n, la identidad est� relacionada con la idea que tenemos acerca de qui�nes somos y qui�nes son los otros, es decir, con la representaci�n que tenemos de nosotros mismos en relaci�n con los dem�s. Implica, por tanto, hacer comparaciones entre las gentes para encontrar semejanzas y diferencias. Cuando creemos encontrar semejanzas entre las personas, inferimos que comparten una misma identidad que las distinguen de otras personas que no nos parecen similares.
Pero aqu� se presenta la pregunta crucial: �qu� es lo que distingue a las personas y a los grupos de otras personas y otros grupos? La respuesta s�lo puede ser: la cultura. En efecto, lo que nos distingue es la cultura que compartimos con los dem�s a trav�s de nuestras pertenencias sociales, y el conjunto de rasgos culturales particularizantes que nos definen como individuos �nicos, singulares e irrepetibles.
En otras palabras, los materiales con los cuales construimos nuestra identidad para distinguirnos de los dem�s son siempre materiales culturales. "Para desarrollar sus identidades �dice el soci�logo brit�nico Stephen Frosh (1999) � la gente echa mano de recursos culturales disponibles en sus redes sociales inmediatas y en la sociedad como un todo". De este modo queda claro en qu� sentido la cultura es la fuente de la identidad.
Como hemos se�alado, la estructura de este dise�o metodol�gico respondi� a la informaci�n que se obtuvo, de caracter�sticas cualitativas y cuantitativas, mediante la observaci�n y descripci�n del objeto de estudio, de modo que se facilit� contar con resultados descriptivos y anal�ticos.
Los datos obtenidos fueron analizados, sistematizados y confrontado (expresi�n y representaci�n / representaci�n y expresi�n), con la finalidad de describir las caracter�sticas de los monumentos y las concepciones de la identidad cultural del manabita.
Se explor� y describi� la informaci�n, a partir de la recolecci�n de datos, que surgieron de las observaciones y entrevistas, orientados a diferentes niveles de aspectos relacionados con el nombre y raz�n social de la pieza escultora, autor de la obra,� localizaci�n geogr�fica, materiales y tipo de esculturas, significado hist�rico y cultural, y el a�o en� que se construy�.
Como repertorio del an�lisis de la identidad de los manabitas, se consideraron dos grandes enfoques. �Uno referente a la antropolog�a cultural que lo aborda como un proceso subjetivo. Otro, referente a la filosof�a latinoamericana que la concibe como un hecho objetivo�. Sus rasgos ornamentales corresponden a su forma est�tica y su car�cter antropol�gico a su pensamiento y forma de ser en lo social y cultural.
El Sistema de Comunicaci�n (SC): que se constituy� en referencia de los objetos de estudio, para el respectivo an�lisis cuantitativo y cualitativo.
En este sistema las caracter�sticas que se describieron fueron las siguientes:
� La clasificaci�n de los perfiles de los monumentos correspondi� a: Personajes, Tem�ticos, Simb�licos, Objetuales y Animales.
Los tipos de esculturas que identificamos: Bustos, estatuas, efigies, obeliscos, pedestales.���
Los materiales y t�cnicas tradicionales que frecuentemente se encontraron en los monumentos y esculturas fueron: Arcilla, piedra, m�rmol, arenisca, alabastro, granito, hierro, soldadura el�ctrica y aut�gena, pl�sticos, acero, concreto y madera.
El Sistema de referencia (SR): que se constituy� para el significado cultural de la identidad manabita en su imaginario colectivo.
El sistema de objetos de referencia incluye todo aquello a prop�sito de lo cual cabe comunicar mediante el manejo de datos de referencia. En Este sistema tenemos los siguientes significados, encontrados en el imaginario de los ciudadanos mantenses:
Sistema Social (SS): que se constituy� en el �mbito social y el valor tradicional de los monumentos para la sociedad mantense.
El resultado de la muestra que identific� la identidad cultural de Manab�, fueron 40 monumentos que se exhiben en los lugares p�blicos de Manta, de los cuales encontramos que solo 14, que representan el 33%, se identifican con la identidad de los manabitas y mantenses, ya sea desde el �mbito hist�rico, c�vico, cultural, educativo, pol�tico, de recursos naturales y de creaciones art�sticas:
Mediaci�n cultural (MC): Constituye el eje transversal del conjunto de elementos y rasgos antropol�gicos y culturales.�
Para justificar y fundamentar la importancia epistemol�gica de la mediaci�n cultural, como un elemento y eje transversal del modelo, en una primera aproximaci�n, se determin� que la mayor�a de mantenses tienen clara la idea de su identidad relacionada con las caracter�sticas culturales: de d�nde vienen, qui�nes son y qui�nes forman parte de su entorno de convivencia social y cultural (tradiciones, costumbres, valores).
Con la representaci�n que tienen de s� mismos, en relaci�n con los dem�s, implic� hacer diferencias y semejanzas, infiriendo que comparten una misma identidad, que las distinguen de otras personas, que no les parecen similares, partiendo de un repertorio de� variables pendientes e independientes, como el objeto de estudio, los monumento, los espacios p�blicos, el significado de representaci�n, identidad, cultura y manabitismo.
Resultado de las caracter�sticas del perfil manabita
Para efecto de determinar cu�les son los monumentos, objetos del universo de estudios, que representan el gentilicio manabita, primeramente, hubo de definir cu�l es el perfil m�s fidedigno, que corresponde a la identidad de los manabitas. Perfil que se referenci� en el proceso descriptivo y anal�tico, para obtener los resultados cualitativos y cuantitativos de la representaci�n de la identidad de Manab�.
Se consideraron las caracter�sticas culturales y los rasgos antropol�gicos y filos�ficos, desarrollados epistemol�gicamente por varios autores, cuyas teor�as permitieron delimitar el perfil del manabita, que sirvi� como referencia para describir y analizar el proceso de identidad en los estudios de los monumentos.
Para este an�lisis de la concepci�n de la identidad de los manabitas, se consideraron dos grandes enfoques, propuestos por el profesor Josel�as S�nchez (2015) �Uno referente a la antropolog�a cultural que lo aborda como un proceso subjetivo. Otro, referente a la filosof�a latinoamericana que la concibe como un hecho objetivo�.
El perfil correspondiente a esta identidad es una simbiosis de �campesino� y �cholo�, cuyas caracter�sticas antropol�gicas se resumen: el de la zona central, de mediana estatura, piel clara con matices de amarillo, m�s comunicativo y menos introvertido. El del sur es peque�o, delgado, enjuto, ojos rasgados, nariz aguile�a y el del norte, de mayor estatura que los dos anteriores es m�s robusto y extrovertido.
Las caracter�sticas propias del manabita de ser libres, insurgentes, trabajadores y generosos, les vienen desde sus ancestros. Es decir, sus �maneras de pensar, de sentir y de obrar� se reflejan en esta trilog�a sociol�gica, que cotidianamente percibimos como resultado de los procesos subjetivos y objetivos de la identificaci�n manabita.
Su mayor elemento de identidad universal es el sombrero manabita, porque el 5 de diciembre de 2012, la Unesco declar� como patrimonio inmaterial de la humanidad al tejido de la paja toquilla. Los or�genes de este tejido se ubican en 4.500 a�os A.C., como lo demuestra Libertad Regalado (2010), citada por Josel�as S�nchez,� en su obra �Hebras que Tejieron nuestra Historia�, que sirvi� de sustento para la resoluci�n del organismo mundial.
En el arte culinario, la cocina manabita ratifica su personificaci�n. En otras ciudades, el marketing utilizado enfatiza aquello de �comida manabita�. El viche, corviche, ceviche, troliche, dulce de pechiche, gre�oso, bollos, empanadas de pl�tano, tortillas de ma�z o yuca, torta de pescado, menestra de haba tierna, cuajada, la tonga o la caracter�stica �sal prieta�, comida distintiva, mezcla de ma�z tostado y molido con man� y especier�as que, a decir de Universi Zambrano Romero (2010), �es como el gentilicio de los manabas�.
Estas maneras de pensar, de sentir y de obrar que implican los valores, modelos de vida y s�mbolos culturales de los manabitas, incluyen tambi�n sus virtudes ancestrales, as� como sus conocimientos, ideas, pensamientos, formas de expresi�n, sentimientos e incluso las acciones objetivas observables, que hemos resumido y detallado.
Resultados de la representaci�n de la identidad manabita, teniendo como objeto de estudio los monumentos, mediante la aplicaci�n del modelo dial�ctico de la comunicaci�n, basado en las categor�as descriptivas y anal�ticas: representaci�n/expresi�n.
Los datos obtenidos fueron analizados, evaluados y sistematizados (expresi�n y representaci�n / representaci�n y expresi�n), con la finalidad de describir los atributos y las caracter�sticas de los monumentos, en comparaci�n con las concepciones de la identidad cultural del manabita.
Para ello se elabor� un repertorio de categor�as, elementos y enunciados, que determin� el objeto de estudio (cuantitativo) y las concepciones identificadas con la identidad cultural de los manabitas (cualitativos), para aplicar el an�lisis referencial entre la representaci�n de los monumentos y la expresi�n de la identidad.
El conjunto de elementos y rasgos antropol�gicos y culturales los definen como individuos �nicos, singulares e irrepetibles y que los distingue de los dem�s a trav�s de su propia cultura, generando un sentido de pertenencia, orgullo y dignidad en la poblaci�n.
En ese sentido, las caracter�sticas y rasgos antropol�gicos subjetivos, determinados para efectos de este an�lisis comparativo, corresponden a su imagen est�tica, sus sentimientos espirituales, an�micos y morales. Mientras lo referente a sus caracter�sticas y rasgos filos�ficos objetivos, corresponde a su forma de ser social, sus tradiciones, su pensamiento y car�cter de vida.
Entre los rasgos de la situaci�n socio econ�mico se identific� a la agricultura, el comercio y los oficios artesanales. Pero su vida, fundamentalmente, est� ligada al campo y al mar y a sus recursos. Sus atuendos campesinos consisten en una cotona o camisa ligera, pantal�n de tela, sombrero y machete.
Los rasgos de sus elementos patrimoniales, se identific� al sombrero de paja toquilla, que la Unesco declar� como patrimonio inmaterial de la humanidad y el machete, instrumento inseparable en su vida, que simboliza su esp�ritu de honor y trabajo.
Como rasgos de las tradiciones culturales del manabita, se identific� la comida, mitos y relatos campesinos, versos populares o amor fino, en hospitalidad, casa campesina, ambiente est�tico, jardines donde destacan el color y el perfume de las flores.
En los rasgos de su riqueza culinaria constan el viche, corviche, ceviche, troliche, dulce de pechiche, gre�oso, bollos, empanadas de pl�tano, tortillas de ma�z o yuca, torta de pescado, menestra de haba tierna, cuajada, tonga, �sal prieta�, mezcla de ma�z tostado y molido con man� y especier�as
En su personalidad destacan sus rasgos ancestrales, como ser libres, insurgentes, trabajadores y generosos con su querencia familiar, religiosa y hospitalaria, de ideales c�vicos y pensamiento liberal identificado con su h�roe Eloy Alfaro.
Del total de 40 monumentos que se exhiben en los lugares p�blicos de Manta, encontramos que solo 14, se identifican con la identidad de los manabitas y mantenses, desde los �mbitos de las concepciones hist�ricos, antropol�gicos, c�vicos, culturales, educativos, pol�ticos, religiosos, de recursos naturales, art�sticos, simb�licos, de costumbres y su idiosincrasia. Lo cual representa el 33% del total del universo.
Monumentos que se identifican con la identidad cultural de Manab�
1. Desde el �mbito de los or�genes hist�rico de la poblaci�n manabita, tenemos en primer lugar �La Silla Mante�a�, porque representan las siguientes caracter�sticas y atributos:
Es el s�mbolo m�s notable de la cultura mante�a, en forma de U. Al parecer, es un elemento de poder e identidad cultural, que fue encontrada en el cerro Jaboncillo, en las excavaciones realizadas en lugares y sitios ceremoniales o asociadas a la estructura de piedra o las ruinas de los templos. Tallada en andesitas, es un s�mbolo que lo utiliza el Municipio de Manta, el Museo del Banco Central, y otras instituciones, para la promoci�n de sus valores culturales. Descripci�n de las sillas:
El s�mbolo de los Mantas o Mante�o del Norte tiene forma de fachada humana, las orejas son grandes, chatas pegadas hacia la cabeza. Las manos cerradas con el pulgar sobre el �ndice en la parte superior. El asiento en forma de U. descansa sobre un bloque macizo de regular altura que se asemeja a una pir�mide truncada. La silla es de ligero color plomizo, una banda sobre la frente rodea la cabeza.�
Se han encontrado dos modelos diferentes: Figura humana encogida y figura humana encorvada. -
2. Desde el �mbito de recursos naturales y subsistencia de vida de los habitantes de este territorio, tenemos los monumentos en homenaje al �Pescador� y al �At�n�, porque representan las siguientes caracter�sticas y atributos:
Monumento �El Pescador�, simboliza la labor cotidiana de la pesca, la actividad de trabajo m�s importante de los mantenses, una tradici�n ancestral y tarea muy dura,� pero loable de los llamados �cholos� y �hombres del mar�. Construido en cemento y hormig�n, trabajado con la t�cnica de cemento y yeso.
El Alcalde del cant�n Manta de ese entonces, Dr. Alberto Cantos, en su periodo de los a�o 1981-1984,� consider� que el puerto� de Manta necesitaba un� personaje que representara al pescador, reuniendo las caracter�sticas que� lo� distinguen� consign�ndose tambi�n�� mayor� amor y� dedicaci�n a su trabajo, de all� la trascendencia de este monumento.
Monumento al �At�n�, producto de mayor actividad industrial y comercial de Manab�, en homenaje a la mayor actividad productiva de desarrollo socio econ�mico de los mantenses, como es la pesca del at�n, crust�ceo en el cual se sustenta el m�s alto porcentaje de la econom�a de los mantenses.
El monumento de 12 metros de altura consta de tres botes de piedra escollera en una base, una lata de at�n con la frase �Manta Capital del at�n� y at�n de las especies �yellow Fin�, 9, 20 metros de largo por 4 metros de ancho, el proyecto tuvo una duraci�n aproximada de un a�o y medio y la construcci�n de la obra de 20 d�as.
3. Desde el �mbito del simbolismo de la poblaci�n manabita, tenemos los monumentos de �El Faro� y �El Reloj�, porque representan las siguientes caracter�sticas y atributos:
Monumento �EL Faro�, construido en el punto m�s alto de la ciudad, a principios de siglo cuando el mar llegaba hasta donde hoy se encuentra, calle 13 y av. 2, representa la historia de las faenas de pesca y el arribo y salida de las embarcaciones de nuestro puerto. Hoy es un rinc�n urbano en que se refugia la reminiscencia de los mantenses.
Es una reliquia sin funcionamiento, como lo fue anta�o, pues serv�a de gu�a a todas las embarcaciones, misma que llegaban al puerto, donde la luz del faro y el recuerdo del encargado de encender todas las tardes la l�mpara de queroseno y la apagaba al nacer el alba, hasta que fue reemplazado por el sistema de gas y en los �ltimos a�os de luz.� El florido lugar con su privilegiada ubicaci�n es un mirador apacible y delicioso, lo que queda hoy.
El Reloj P�blico es catalogado con un monumento hist�rico para Manta, fue inaugurado en el a�o de 1987, donado por el gobierno alem�n a la embajada ecuatoriana en a�o 1918. Sus dimensiones, magnitud y di�metros son: de sus lados. 2 x 4 metros de alto. Hasta finales de la d�cada de los a�os 80, estuvo ubicado en el antiguo edificio de la Aduana, en el centro de la ciudad.
Actualmente el Reloj se encuentra ubicado en una torre de 10 metros de alto, funciona por medio de cuerda. Al demolerse el edificio de la antigua Aduana permaneci� desaparecido, reapareciendo y el Museo del Banco Central lo recuper� y lo restaur� en el a�o de 1987.
4. Desde el �mbito del ideal c�vico y patri�tico de la poblaci�n manabita, tenemos el Monumento en homenaje al General �Eloy Alfaro�, porque representan las siguientes caracter�sticas y atributos:
El General Eloy Alfaro Delgado, representa el mayor referente de la dignidad y la lucha c�vica y patri�tica de los de ciudadano. Sus monumentos florecen en el parque, en la Plaza C�vica, en el Colegio �5 de Junio� y en la Universidad que lleva su nombre como patrono.
La insigne figura del General Eloy Alfaro, h�roe nacional de todos los tiempos, que hizo la �nica transformaci�n social en el pa�s, con la revoluci�n del 5 de junio de 1895, primeramente se apreci� a medio busto, a una altura de dos metros aproximadamente,� en un pedestal de hormig�n localizado la avenida 2 y calle 11, en� el centro de Manta.
En la Plaza C�vica de Manta se encuentra otro monumento donde Eloy Alfaro sostiene el machete en alto, como s�mbolo de la rebeld�a manabita.� En los patios del Colegio 5 de Junio de Manta, existe un busto con las manos levantadas, en una, la espada.
No obstante, se considera que el� m�s grande e importante� monumento hecho� a Alfaro en la historia ecuatoriana, es la Universidad Laica �Eloy Alfaro� de Manab�, no solamente por su infraestructura, sino porque es un centro en donde� se est� formando� una nueva generaci�n� con mentes patri�ticas, con fundamentos �ticos, como lo ha visionado su Rector fundador, el Dr. Medardo Mora Sol�rzano. �La revoluci�n montonera� se observa en el concreto, en el hierro. Es una obra� de la autor�a del Escultor Ivo Uquillas, se inaugur� el lunes 16 de Julio del� 2012.�
5. Desde el �mbito de la representaci�n pol�tica de la poblaci�n manabita, tenemos los monumentos de tres personajes, que representan las siguientes caracter�sticas y atributos:
Se constituyen en ejemplo de acciones c�vicas e iconos de la ciudad, los monumentos en homenaje a los personajes: Ram�n Virgilo Az�a, Luis Teodoro Cantos, Sergio Domingo Due�as y Ascario Paz Bonilla. El monumento �Ascario Paz Bonilla�, representa un ejemplar ciudadano, que luch� por la cantonizaci�n de Manta.� El Monumento a �Luis Teodoro cantos�, representa la g�nesis de la actividad pol�tica, en su calidad de primer Presidente del Municipio de Manta, como cant�n a�o 1922. El monumento a �Ram�n Virgilio Az�a�,� representa al insigne propulsor de la industria y el comercio, llevo los sombreros de paja toquilla a todas las ciudades del mundo. Se dedic� al fomento de la exportaci�n de� productos manabitas: caf�, tagua, caucho,� especialmente� algod�n. El monumento fue inaugurado en 1987,� mide aproximadamente 2,96 mts.� de altura y 1.20 de ancho, est� elaborado de piedra sinterizada, cemento, hierro, granizo,� arena, arcilla.
6. Desde el �mbito de la educaci�n, como perfiles ideales de educadores, tenemos a los personajes: profesor�� Ricardo D�valos� Miranda,� ubicado en el �Paseo del Banco�,� entre el pasillo de los edificios de la� EAPAM y el correo de Manta;� del Dr. Medardo Mora Sol�rzano, ex rector de la ULEAM, de la Dra. Maruja Cede�o de Delgado, ex rectora del Colegio T�cnico de se�oritas Manta y del Dr. Viliulfo Cede�o S�nchez, educador e historiador, ubicados en la denominada �Plaza de la Armada�.
7. Desde el �mbito art�stico y literario, tenemos los monumentos de tres leyendas culturales, que representan las siguientes caracter�sticas y atributos:
Como personajes literarios tenemos los monumentos en homenaje a los hermanos poetas� Jos� Mar�a y Miguel Augusto Egas, (Hugo Mayo) y al compositor� Ruperto Mena Trivi�o, creador de la M�sica del Himno a Manta. El viernes 12 de mayo del 2006, sus esculturas fueron inauguradas, construidas en piedras y representan las tantas tertulias,� que tuvieron estos personajes con gran sentido humano y social.
El compositor Ruperto Mena Trivi�o, creador de la M�sica del Himno a Manta, est� representado por una escultura de piedra, que significa la tertulia, la l�rica y el pensamiento art�stico de la �poca.� Fue uno de los destacados integrantes de la orquesta �lira mantense�.� Se destac� como� un ciudadano valioso para sus semejantes, adem�s ejerc�a la profesi�n de peluquero, que le dio subsistencia de vida diaria, a donde concurr�an los m�s exigentes clientes, por la seriedad y alta calidad de su trabajo.
8. Desde el �mbito del sentimiento de religiosidad del manabita, tenemos los monumentos, que representan las siguientes caracter�sticas y atributos:
Como personajes religiosos y espirituales tenemos los monumentos a �San Juan Bosco a la Virgen �la Dolorosa�, el Padre Gabriel Le�n y a la �Madre�. Para rendirle homenaje a la abnegaci�n y calidad humana, a la ternura y cari�o, y el significado del amor de una madre a su hijo, existe un monumento a este ser maravilloso.
El monumento a San Juan Bosco, es la figura de este gran personaje religioso, dedicado a la ense�anza y ayuda a los dem�s. �Padre y maestro de la juventud�, patrono de los editores, fundador de los salesianos. Sus grandes amores fundamentan su espiritualidad: La Eucarist�a, la Virgen Mar�a, la Iglesia, la fidelidad al Santo Padre, la juventud.
El Monumento de la �Virgen La Dolorosa�, ubicada en la Catedral del barrio La Dolorosa, sali� del anonimato y se hizo famosa en el mundo, por salir intacta y no haber sido afectada por la infausta ca�da de un avi�n, el 24 de octubre de 1997, fiestas del comercio de nuestra ciudad.
9. Desde el �mbito del registro hist�rico de los acontecimientos a trav�s de la prensa, tenemos a �Gil Delgado Pinto� Director de Diario El Mercurio, Decano de la Prensa Manabita, el 25 de agosto de 1924, mismo que casi naci� con la cantonizaci�n de Manta. Es un notable personaje de la historia y el civismo mantense, se caracteriz� por su lucha para la ejecuci�n de muchas obras de desarrollo social y cultural.
Conclusiones
Como conclusiones generales se obtuvieron las siguientes:
1. Del 100% del universo de los objetos de estudio, que constituyen todos los monumentos y esculturas que existen en el per�metro urbano de Manta, el estudio cuantitativo y cualitativo determin� que solo el 33% representan a la identidad cultural de los manabitas. El restante 67%, que componen las dos terceras partes, se refieren a temas y asuntos de otras �ndoles.
2. El 33% de los monumentos y esculturas, que representan a la identidad cultural de los manabitas, se determin� en funci�n de un perfil de las caracter�sticas antropol�gicas y culturales, aportado por varios autores, donde se destacan las tradiciones, costumbres ancestrales, lenguajes, atuendos, gastronom�as, relaci�n de trabajo, ocio, recreaci�n y situaci�n socio econ�mica de los manabitas.
3. Con el aporte de este trabajo, en funci�n del m�todo descriptivo anal�tico y los elementos de expresi�n/representaci�n, mediante una campa�a de difusi�n, s� es factible que los monumentos y esculturas, ubicados en los espacios p�blicos del cant�n Manta, contribuyan mejorar el nivel de conciencia c�vica, el sentido de pertenencia y la identidad en la poblaci�n, ya que sus im�genes ornamentales representan historia, pesca, educaci�n, civismo, pol�tica, fe religiosa y simbolismo cultural de los manabitas.�
4. Para desarrollar este estudio, se logr� elaborar y fundamentar una propuesta epistemol�gica, bajo la teor�a funcionalista y el modelo �dialectico de la Comunicaci�n� con tres componentes (SC/SR/SS), propuesto por Martin Serrano, misma que permiti� justificar metodol�gicamente y alcanzar los resultados previstos con los objetivos planteados, determinando en qu� medida, los objetos de estudio representan cient�fica y culturalmente, la identidad de los manabitas.
5. Se consigui� formular un marco conceptual filos�fico y antropol�gico, mediado como eje transversal por la concepci�n de identidad cultural, lo m�s cercano y original a la concepci�n de la identidad manabita, en cuyo perfil destacan peyorativos como provinciano, montubio, campesino y cholo; y elementos como piel clara con matiz amarillo, sombrero y machete, salprieta y viche, hospitalario y generoso y de pensamiento c�vico liberal.
6. Se encontr� que existe un bajo nivel c�vico de las autoridades y mayor�as de ciudadanos, por practicar un verdadero sentido de pertenencia y defensa de su identidad, a trav�s de los monumentos. La mayor�a de las autoridades y un alto porcentaje de la poblaci�n, tienen un desconocimiento, desinter�s y falta de creencia, en que los monumentos le signifiquen alg�n mejoramiento en el acervo cultural de su vida social.
7. Fue evidente que no se aprovecha en su totalidad, la imagen ornamental y el significado hist�rico y cultural de los monumentos y esculturas, para la promoci�n y exhibici�n tur�stica o en su efecto para cumplir una funci�n did�ctica o pedag�gica. La mayor�a de los monumentos y esculturas, permanecen invisibilizados, por falta de cuidado, mantenimiento y conservaci�n. Adem�s de ignorarse, en gran porcentaje ciudadano, su importancia hist�rica, c�vica, su significado tradicional y valores costumbristas, que representan para la sociedad.
8. Con este proyecto de investigaci�n, muy bien se podr�a empezar, con la construcci�n de una memoria testimonial de los monumentos, en el �mbito de la educaci�n superior y media, para que opere conjuntamente con el Museo oficial de la ciudad, a fin de que la juventud,� a trav�s de la representaci�n de esa identidad ornamental, espiritual y conceptual, no pierda de vista sus tradiciones culturales y conozca la historia y la vida de sus h�roes c�vicos, que est�n representados a trav�s de esta valiosa informaci�n cultural.
9. El objetivo general y los espec�ficos, como la hip�tesis, se cumplieron, ya que al t�rmino de este trabajo queda elaborado un inventario original, en cuanto a estad�stica, gr�ficos y conceptual de los monumentos. De la misma manera, se desvelaron las razones por las cuales se seleccionaron y ubicaron en los lugares geogr�ficos de esta ciudad. Sin duda, esta investigaci�n aportar� como gu�a did�ctica al conocimiento hist�rico, c�vico y cultural y contribuir� a fortalecer los valores del manabitismo, elevando el nivel de conciencia social de la poblaci�n.
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